lunes, 19 de septiembre de 2016

Continuación del Santo Evangelio...(cont.)




Jesús Llora Sobre Jerusalén


Continuación del Santo Evangelio según San Lucas. (XIX, 41-47).

En aquel tiempo, acercándose Jesús a Jerusalén, al ver la ciudad, derramó lágrimas sobre ella, diciendo: jAh; si conociéses también tú, por lo menos en este día que se te ha dado, lo que puede atraerte la paz! mas ahora todo ello está oculto a tus ojos. Porque vendrán días sobre tí, en que tus enemigos te circunvalarán, y te rodearán de contramuro, y te estrecharán por todas partes, y te arrasarán, con los hijos tuyos que tendrás encerrados dentro de tí, y no dejarán en tí piedra sobre piedra; por cuanto has desconocido el tiempo en que Dios te ha visitado. Y habiendo entrado en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en él, diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones. Y enseñaba todos los días en el Templo.

COMENTARIO:

Hecho extraño en verdad, pero cierto, que la fortaleza de los Cielos sin cuyo concurso no se hizo nada de cuanto existe, derrame lágrimas sobre la ciudad deicida. Pero no son lágrimas de impotencia sino lágrimas de dolor, a causa de los pecados de ella y de su obstinación en la maldad.

Casi en vísperas de consumar la redención con su muerte, ve con mirada profética que, para muchos, su sangre será inútil y su muerte un frustrado sacrificio. Los vítores de Hosanna se convertirán en rugidos de repudio: Tolle, Tolle!, y las aclamaciones de Benedictus serán, horas más tarde, la gritería del ¡Crucifícale!, ¡Crucifícale!.

Por eso llora Jesús. Y así podrá llorar sobre nosotros si, repitiendo nuestros crímenes, nos obstinamos en el mal.

Pero es muy significativa la observación que hace de la última oportunidad que ofrece a Jerusalén para su conversión y que ella no aprovecha: "¡Si conocieras también tú, por lo menos en este día que se te ha dado, lo que puede traerte la paz... !"

Notemos que la voluntad salvadora de Dios reduce al mínimum el esfuerzo del pecador para convertirse y lograr su salvación. 

Lo pasado ha pasado; los pecados han sido cometidos y son hechos cuya existencia histórica no es posible aniquilar; ni nos es dado volver a vivir para borrar nuestra conducta, como quien hace volver una cinta magnética ya grabada para grabar nuevamente en ella y borrar con la nueva grabación los errores antes grabados. La vida no se repite. La reversibilidad del tiempo es una quimera.

Cuanto a una futura conversión, es también una temeridad, pues nadie puede prometerse larga vida, ni siquiera el día de mañana.

 ¿Qué nos queda, pues, del tiempo?

Sólo el momento presente, punto indivisible, que es el límite, el nexo de unión entre el pasado y el futuro.

Este es, precisamente, el momento que Jesús llama: "este día que se te ha dado", En este momento debe operarse nuestra conversión, pues corremos peligro de no contar con el siguiente. Y cuando nos hayamos convertido, Dios obrará el milagro que no podemos realizar nosotros: hará del tiempo irreversible una mutación: borrará nuestros pecados no en cuanto son un hecho histórico, sino en cuanto han gravado nuestra conciencia y merecen penas eternas.

¡Oh, si las lágrimas de Cristo derramadas sobre nuestra alma obraran nuestra conversión!


Lávame más y más, Señor, de mi iniquidad; rocíame con tus lágrimas y seré limpio; y mi alma blanqueará más que la nieve. (Salmo L).


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Continuación del Santo Evangelio...(cont.)




El Mayordomo Infiel


Continuación del Santo Evangelio según San Lucas. (XVI, V·1-9).

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Erase un hombre rico que tenía un mayordomo, del cual, por la voz común, vino a entender que le había disipado sus bienes. Llamóle, pues, y díjole: ¿Qué es esto que oigo de tí? dame cuenta de tu administración; porque no quiero que en adelante cuides de mi hacienda. Entonces el mayordomo dijo entre sí: ¿Qué haré, pues mi amo me quita la administración de sus bienes? Yo no soy bueno para cavar, y para mendigar no tengo cara. Pero ya sé lo que he de hacer, para que, cuando sea removido de mi mayordomía, halle yo personas que me reciban en su casa. Llamando, pues, a los deudores de su amo a cada uno de por sí, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? Respondió: Cien barriles de aceite. Díjole: Toma tu obligación, siéntate, y haz al instante otra de cincuenta. Dijo después a otro ¿y tú cuánto debes? Respondió: Cien coros de trigo. Díjole: Toma tu obligación y escribe otra de ochenta. Habiéndolo sabido el amo, alabó a este mayordomo infiel, de que hubiese sabido portarse sagazmente; porque los hijos de este siglo son en su generación más sagaces que los hijos de la luz. Así os digo yo a vosotros: Granjeáos amigos con las riquezas, (manantial) de iniquidad, para que, cuando falleciereis, seáis recibidos en las moradas eternas.

COMENTARIO:

Es sorprendente que el mismo propietario defraudado haya hecho alabanza del mayordomo infiel, y más todavía que esta alabanza sea aplicada por Jesucristo al negocio de la eterna salvación.

Advirtamos que se alaga la sagacidad mas no el fraude; pues si por una parte merece castigo este mayordomo que ha dilapidado los bienes que le fueron confiados, por otra, su sagacidad en librarse de una ruina se hace digna de encomio.

Lamenta Jesucristo que los hijos de las tinieblas sean más diligentes y sagaces para sus negocios temporales, los cuales muchas veces los encaminan al infierno, que los hijos de la luz o de la gracia, que generalmente nos portamos perezosos para aumentar nuestros méritos en la gloria y hasta para asegurar nuestra salvación eterna.

Y así es, efectivamente:
Pocos son los cristianos que ponen tanto empeño en su salvación como los impíos en la perpetración de sus maldades.

No descansa el lujurioso en acechar la virtud para despojarla del pudor, tú el avaro en atesorar ilícitamente; no duermen los que pretenden la dominación mientras no consiguen la primacía, tú el hombre de negocios guarda punto de reposo para salvar sus intereses cuando ha previsto una quiebra. Sea lícito o ilícito el intento, vemos que todas las cosas de la tierra tienen un defensor, un entusiasta aficionado, un empeñoso pretendiente, un frenético tutor, un poseedor celoso.

El mismo mal, considerado como tal encuentra fervientes adoradores; pero el bien, como se hace cuesta arriba, es tibiamente abrazado. Mientras los Apóstoles bostezaban en el cenáculo y más tarde dormían en el huerto de los Olivos, Judas recorría las calles, buscaba a sus cómplices, congregaba a los esbirros y marchaba al frente de los judíos para prender a Jesús.

Hoy día la triste condición de la necedad humana pretende que se repitan las mismas experiencias. Echad, si no, una mirada al panorama internacional: las sectas secretas maquinan sigilosamente contra el orden social cristiano con una táctica diabólica que ellos mismos han sintetizado en la comparación de "un ejército silencioso que trabaja en el subsuelo de la historia". No descansan, no duermen, no pierden un minuto.

Mientras tanto, los cristianos vigilamos perezosamente o dormimos en una irresponsabilidad más culpable que la misma deserción. Los intereses de Cristo, que debieran ser nuestros han sido abandonados porque todos nos hemos encastillado en nuestro egoísmo.

Falta iniciativa, falta valor, falta aguzar el ingenio: falta, en una palabra, la pasión por el bien tanto o más ardiente que la que tienen para el mal los servidores del demonio
¡No durmamos, Cristianos, porque Judas no descansa!
¡No sean los hijos de las tinieblas más sagaces en perdernos que nosotros en alcanzar la Gloria!

Portémonos con ánimo esforzado en el negocio de nuestra salvación, pues "el Reino de los cielos padece violencia y los que se la hacen lo arrebatan". (Math. XI-12).

NOTAS:

Coro de trigo.-El Coro era una medida para áridos equivalente a cinco fanegas: Cien coros de trigo son como quinientas fanegas.

Riquezas de iniquidad (mammona iniquitatis). Llama Nuestro Señor a las riquezas con el calificativo de "iniquidad" no porque las repruebe o desconozca la propiedad privada, sino para patentizamos:

a) que son falsas y engañosas, vanidad de vanidades y aflicción de espíritu (Ecles. I-14).

b) que, quien las posee y las desea, fácilmente cae en tentación.

c) que, quien se pone en contacto con ellas, aun cuando sean ajenas, fácilmente se ensoberbece.

d) que, quien no las posee lícitamente, es un inicuo y está obligado a la restitución.

e) que, aun poseyéndolas lícitamente, son de difícil administración, pues el poseedor puede resbalar en injusticia sintiéndose dueño absoluto y no administrador de la Providencia, al negar a sus riquezas la función social.  

Acertadamente añade Torres Amat su explicativa "manantial" que dejamos encerrada entre paréntesis.

Seáis recibidos.-He aquí la preciosa conjugación de la justicia social cristiana: el buen uso de las cosas temporales, la interdependencia de las clases: el equilibrio social logrado por la equidad sin destruir el orden existente, la comunión de los santos que es la participación de los bienes espirituales en recíproca correspondencia por los beneficios temporales.

"Un ejército silencioso que trabaja en el subsuelo de la historia".-Es la expresión de algunos masones que mejor: define el carácter secreto y misterioso de la masonería. El Canon 2335prohibe, a todo católico bajo pena de excomunión simplemente reservada a la Sede Apostólica, pertenecer y hasta dar su nombre a una secta secreta cuando ésta maquina contra la Iglesia o contra las potestades civiles legítimas, de modo público u oculto.

NOTAS al siguiente comentario (Luc, XIX-41-47)

"Hosanna".-Palabra hebrea intraducible que equivale a nuestro ¡Viva! La delicadeza de la expresión hebrea exigiría una traducción más delicada como "Salud", "Salve"; pero encerrando cierto deseo de bendición. Por esta razón ha pasado íntegra a todos los idiomas. El traducirla por una expresión nacional vulgarizaría hasta lo prosaico la preciosa exclamación. Scío explica que la original es Hoschigna nah, y equivale a: "Salvad, yo os ruego".  Posteriormente los pueblos cristianos aclamarían a sus reyes con una expresión semejante: "Dios salve al Rey". Este es, a nuestro entender, el concepto mas aproximado a la aclamación "Hosanna".

Tolle, Tolle! -Palabras latinas: ¡Quita, quita! con que la Vulgata traduce el repudio que de Jesucristo hicieron las turbas alborotadas en el juicio de Pilatos. (Consultar Jn. XIX-15).

Benedictus.- (Lat.) bendito, bendecido. (Math. XXI-9; XXIII-39; Marc. XI-10; Luc. XIII-35). Aclamaban las turbas a Jesús como "el que viene en el nombre del Señor", es decir, al enviado de Dios, al Mesías.

Reversibilidad.- Capacidad de recorrer en sentido inverso la misma línea de sucesión para poder desarrollarse nuevamente. De tal manera repugna la aplicación de esta idea a la sucesión natural del tiempo, que aun en las narraciones de ciencia-ficción, se engendra un conflicto y trauma psicológico en quienes quisieran desentrañar este abismo. Compruébese esto siguiendo la serie de T.V. "El Tunel del Tiempo" que confunde fatídicamente al tiempo con el espacio la sucesión con la permanencia.







lunes, 12 de septiembre de 2016

Continuación del Santo Evangelio...(cont.)




Los Falsos Profetas

Continuación del Santo Evangelio según San Mateo. (VII, 15-21).

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros disfrazados con pieles de ovejas, mas por dentro son lobos voraces; por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cogen uvas de los espinos, o higos de las zarzas? Así es que todo árbol bueno produce buenos frutos y todo árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede dar frutos malos; ni un árbol malo darlos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, será cortado y echado al fuego. Por sus frutos, pues, los podréis conocer. No todo aquél qué me dice: ¡Oh, Señor, Señor! entrará por eso en el reino de los cielos; "sino el que hace la voluntad de mi Padre Celestial, ese es el que entrará en el reino de los cielos.

COMENTARIO:

De suma importancia es la advertencia que nos hace el Señor en este párrafo evangélico:

"Guardaos de los falsos profetas".

Nunca tuvo tan fiel aplicación esta recomendación como ahora en que corren tantas doctrinas, unas abiertamente y otras en secreto, pero todas disfrazadas de verdad, y afirmando todas ser cada una la verdad.

Así lo grita a voz en cuello el racionalista que, prescindiendo de la fe, dice aceptar solamente lo que capta su razón; el materialista que, semejante a los brutos animales, sólo acepta el raquítico testimonio de sus sentidos.

Así lo dice bajo mil máscaras la masonería, que pretende conciliar el humanitarismo filantropico con lo sobrenatural y, revistiéndose de ridículos misterios, sirve solapadamente a los fines del demonio.

Esto pretende también el funesto Protestantismo en cuyo seno ha reventado la suma de todas las herejías y ha engendrado a los tres errores anteriores.

Estos últimos, los protestantes, son, con toda verdad, lobos con piel de oveja.
Bajo la capa de una vida austera en las costumbres, pretenden la extensión del Reino Mesiánico mediante la libre interpretación de una Biblia falseada y mutilada, claro atentado en contra de la Verdad.

Caminan de casa en casa, hablan de Dios, predican el bien. ¿Dónde está su mal? En torcer el sentido de las Sagradas Escrituras y falsear la verdad encerrada en la verdadera doctrina predicada por Jesucristo.

Pretenden enseñar un cristianismo genuino, pero muestran su falsedad al suprimir el Altar, el Sacrificio, los Sacramentos y el Sacerdocio, medios instituidos por el mismo Cristo pero que ellos aborrecen así como el demonio aborrece el culto al verdadero Dios.

Dicen que basta creer; pero ellos no creen lo que Cristo enseñó, ni predican las obras efectivas que, elevadas por la gracia, nos granjean la vida eterna.

"Por sus frutos los conoceréis".

Lógico resultado de esta anarquía espiritual fueron los errores ya citados del Racionalismo, el Materialismo y la Masonería.

Y como si esto fuera poco, alcanzan sus efectos hasta engendrar el último alarde de impiedad: el Comunismo. Sí; aunque nieguen y protesten los protestantes, siguiendo el árbol genealógico del Comunismo, hallamos que su progenitor es el Protestantismo.

El Comunismo no es sólo una doctrina social económica; es toda una filosofía que pretende resolver todos los problemas sin Dios: es la filosofía de la impiedad.

Su característica esencial es el ateísmo y su fuerza expansiva radica en la revolución.
Como es falso en sus principios e ilógico en sus consecuencias, no puede convencer al entendimiento humano, y tiene que ser impuesto por la fuerza. Los dirigentes mismos no son Comunistas convencidos, sino individuos que obran por propia conveniencia y, en abierta oposición contra la verdad conocida, persiguen un plan diabólico: borrar de toda conciencia humana el sentimiento de Dios y entronizar a una clase privilegiada: la del Partido, que dominará al mundo conforme a los planes mismos del demonio.

Tan tremendos enemigos de la verdad pretenden ser la verdad misma. Y en tanto que nos cuidamos de unos, otros avanzan terreno. Hoy, por ejemplo, nos cuidamos del Comunismo y, mientras debatimos en polémicas, nos roba terreno el cobarde protestantismo.

La Santa Iglesia Católica, fiel a sus principios de paz y salvación, está celebrando un Concilio Ecuménico en el cual ha dado oportunidad a todos los que no son católicos de reconciliarse con Dios e ingresar a su seno.

Unos han oído la voz de la Iglesia, otros la han despreciado y otros la aprovechan para seguir esparciendo errores, lo cual es indicio inequívoco de mala fe. Así por ejemplo, al recomendarnos el Santo Padre Juan XXIII llamarles con caridad "nuestros hermanos separados", muchos no se han rendido por esta muestra de caridad, sino que han alegado este título como señal de identidad con la doctrina, sin convertirse a la Fe. No los llama el Papa "hermanos" para protestantizar a la Iglesia, sino para demostrarles que la Iglesia está dispuesta a recibirlos con los brazos abiertos cuando, abjurando sus errores, abracen la verdad católica.

Otros han tomado ya las traducciones católicas de la Biblia para argumentar a favor suyo. Advirtamos que el mal en este caso no está en el texto que leen, sino en el modo torcido de interpretarlo por propia autoridad. Así tomó el demonio los textos verdaderos pero les dio una falsa interpretación cuando tentó a Jesús en el desierto.

A estos herejes de mala fe se les llama sectarios. No son aptos para la verdad porque la odian, y sólo pretenden servir de instrumento a Satanás para perder las almas o por lo menos para desorientarlas.

Guardémonos, pues, de los falsos Profetas, pues aunque traigan el nombre del Señor en los labios no son de Dios. "No todo aquel que dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino aquel que hace la voluntad de mi Padre".
¿Y dónde está la voluntad del Padre?
En las prácticas y enseñanzas de la única
Iglesia que puede con toda verdad llamarse

UNA,
SANTA,
CATOLICA,
APOSTOLICA

Y ROMANA.



jueves, 8 de septiembre de 2016

Continuación del Santo Evangelio... (cont.)




NOTAS:

Esta es la segunda multiplicación de panes. No debemos confundirla con la primera acaecida tres meses antes. (Lc. IX-10-17; Mt. XIV-13-23; Mc. VI-30-46; Jn. VI-1-15) (Consultar Mc. VIII-19-20).

Compuesto humano.-La resultancia de la unión substancial del alma con el cuerpo humano; es decir el hombre, que sólo es hombre mientras persiste esta unión substancial. El cuerpo sin el alma no es un hombre sino un cadáver; el alma sin el cuerpo no es un hombre sino una substancia espiritual incompleta que tiene exigencia radical para unirse con su cuerpo. Después de la separación del cuerpo, permanece en el ser debido a su misma naturaleza: pues por ser espiritual es simple y por ser simple es incorruptible.

NOTAS al comentario siguiente (Mth. VII-15-21):

Profeta.-Personaje divinamente inspirado que transmite a los hombres la voluntad y las revelaciones de Dios. El sentido que le da el Señor en este pasaje al añadirle el dictado de falsos, es el de impostor, es decir, que sin vocación divina ni inspiración sobrenatural se atreve a usurpar estas funciones sagradas. El desarrollo de la comparación: por sus frutos, claro indica que estos impostores frecuentemente obran inspirados por el espíritu diabólico, y los más desarrollan un profetismo satánico diametralmente opuesto al Espíritu Santo.-En el Apocalipsis (XIX-20) se habla del falso profeta, precursor del Anticristo. (Consultar también Apoc. XIII). Traducciones Católicas muy usadas por los Protestantes para confundir a los Católicos: - Torres Amat, Nácar Colunga. Bover-Cantera y algunas ediciones monumentales enriquecidas con estampas católicas y retratos de prelados.-La Biblia protestante de las sectas de habla hispana muy divulgada en Latino-América es la "antigua versión de Casiodoro de Reina (1569) revisada por Cipríano de Valera (1602) y cotejada posteriormente con diversas traducciones y con los textos hebreo y griego". Esta leyenda se encuentra al principio de las ediciones protestantes de la Biblia. - La manera de distinguir las traducciones protestantes de las católicas es, además, de este epígrafe, comprobar que carecen de imprimatur y revisar el índice. En las biblias protestantes faltan los libros y pasajes del Antiguo Testamento llamados Deutero-canónicos: Tobías, Judith, Sabiduría, Eclesiástico, I y II de los Macabeos y Baruc, y los pasajes Deutero-Canónicos del Nuevo Testamento. En algunas Biblias protestantes faltan del nuevo Testamento los libros siguientes: la Epístola de San Pablo a los Hebreos, la 2ª de San Pedro, la Epístola de Santiago, 2ª~ y 3ª de San Juan, la de San Judas y el Apocalipsis. (Las biblias protestantes que sí tienen el Apocalipsis, niegan su origen apostólico atribuyéndoselo a Juan el Teólogo).

Los pasajes deuterocanónicos son: Antiguo Testamento: Esther, X-4; XVI-24/ Dan. III-24-90, XIII y XIV. Nuevo Testamento: Mc. XVI-9-20/  Luc. XXII, 43-44/ Jn. VIII-2-12/  (I Jn. V-7).

Sin embargo, hay ediciones protestantes que admiten los libros y pasajes admitidos por la Iglesia Católica. Cuanto a la traducción, hay notables alteraciones; no se encuentra ninguna nota explicativa dado el principio protestante del "libro examen"; sólo se hallan concordancias al margen. Los fieles católicos no deben retener ni leer ninguna edición protestante de la Biblia.

Deutero-Canónicos.-Los libros inspirados que no fueron insertados en el Canon universal sino después de largo examen. Su inserción posterior no les quita un ápice de inspiración. Los protestantes confunden el término "Deutero-Canónico" (posteriormente canonizado) con el término "apócrifo" igual a escondido, desconocido, que identifican con el concepto "falso".

Sectarios.-EI término puede entenderse en sentido filosófico, sociológico, teológico.. canónico: el que sigue una secta o facción. En el uso común religioso, la palabra encierra la idea de herejía, fanatismo y ciega intransigencia.


NOTAS:
Esta es la segunda multiplicación de panes. No debemos confundirla con la primera acaecida tres meses antes. (Lc. IX-10-17; Mt. XIV-13-23; Mc. VI-30-46; Jn. VI-1-15) (Consultar Mc. VIII-19-20).

Compuesto humano.-La resultancia de la unión substancial del alma con el cuerpo humano; es decir el hombre, que sólo es hombre mientras persiste esta unión substancial. El cuerpo sin el alma no es un hombre sino un cadáver; el alma sin el cuerpo no es un hombre sino una substancia espiritual incompleta que tiene exigencia radical para unirse con su cuerpo. Después de la separación del cuerpo, permanece en el ser debido a su misma naturaleza: pues por ser espiritual es simple y por ser simple es incorruptible.

NOTAS al comentario siguiente (Mth. VII-15-21):

Profeta.-Personaje divinamente inspirado que transmite a los hombres la voluntad y las revelaciones de Dios. El sentido que le da el Señor en este pasaje al añadirle el dictado de falsos, es el de impostor, es decir, que sin vocación divina ni inspiración sobrenatural se atreve a usurpar estas funciones sagradas. El desarrollo de la comparación: por sus frutos, claro indica que estos impostores frecuentemente obran inspirados por el espíritu diabólico, y los más desarrollan un profetismo satánico diametralmente opuesto al Espíritu Santo.-En el Apocalipsis (XIX-20) se habla del falso profeta, precursor del Anticristo. (Consultar también Apoc. XIII). Traducciones Católicas muy usadas por los Protestantes para confundir a los Católicos: - Torres Amat, Nácar Colunga. Bover-Cantera y algunas ediciones monumentales enriquecidas con estampas católicas y retratos de prelados.-La Biblia protestante de las sectas de habla hispana muy divulgada en Latino-América es la "antigua versión de Casiodoro de Reina (1569) revisada por Cipríano de Valera (1602) y cotejada posteriormente con diversas traducciones y con los textos hebreo y griego". Esta leyenda se encuentra al principio de las ediciones protestantes de la Biblia. - La manera de distinguir las traducciones protestantes de las católicas es, además, de este epígrafe, comprobar que carecen de imprimatur y revisar el índice. En las biblias protestantes faltan los libros y pasajes del Antiguo Testamento llamados Deutero-canónicos: Tobías, Judith, Sabiduría, Eclesiástico, I y II de los Macabeos y Baruc, y los pasajes Deutero-Canónicos del Nuevo Testamento. En algunas Biblias protestantes faltan del nuevo Testamento los libros siguientes: la Epístola de San Pablo a los Hebreos, la 2ª de San Pedro, la Epístola de Santiago, 2ª~ y 3ª de San Juan, la de San Judas y el Apocalipsis. (Las biblias protestantes que sí tienen el Apocalipsis, niegan su origen apostólico atribuyéndoselo a Juan el Teólogo).

Los pasajes deuterocanónicos son: Antiguo Testamento: Esther, X-4; XVI-24/ Dan. III-24-90, XIII y XIV. Nuevo Testamento: Mc. XVI-9-20/  Luc. XXII, 43-44/ Jn. VIII-2-12/  (I Jn. V-7).

Sin embargo, hay ediciones protestantes que admiten los libros y pasajes admitidos por la Iglesia Católica. Cuanto a la traducción, hay notables alteraciones; no se encuentra ninguna nota explicativa dado el principio protestante del "libro examen"; sólo se hallan concordancias al margen. Los fieles católicos no deben retener ni leer ninguna edición protestante de la Biblia.

Deutero-Canónicos.-Los libros inspirados que no fueron insertados en el Canon universal sino después de largo examen. Su inserción posterior no les quita un ápice de inspiración. Los protestantes confunden el término "Deutero-Canónico" (posteriormente canonizado) con el término "apócrifo" igual a escondido, desconocido, que identifican con el concepto "falso".

Sectarios.-EI término puede entenderse en sentido filosófico, sociológico, teológico.. canónico: el que sigue una secta o facción. En el uso común religioso, la palabra encierra la idea de herejía, fanatismo y ciega intransigencia. 



  




martes, 6 de septiembre de 2016

Continuación del Santo Evangelio. . . (cont.)




La Multiplicación de los Panes


Continuación del Santo Evangelio según San Marcos, (VIII-1-9).


En aquel tiempo, habiéndose juntado otra vez un gran concurso de gentes alrededor de Jesús, y no teniendo qué comer, convocados sus discípulos, les dijo: Me da compasión esta multitud, porque hace ya tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y si los envío a sus casas en ayunas, desfallecerán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. Respondiéronle sus discípulos: ¿y cómo podrá nadie en esta soledad procurarles pan en abundancia? Él les preguntó: ¿cuántos panes tenéis? Respondieron: siete. Entonces mandó Jesús a la gente que se sentara en tierra. Y tomando los siete panes, dando gracias los partió, y dábaselos a sus discípulos para que los distribuyesen entre la gente; y se los repartieron. Tenían además algunos pececillos: bendíjolos también y mandó distribuírselos, y comieron hasta saciarse, y de las sobras recogieron siete espuertas, siendo al pie de cuatro mil los que habían comido. En seguida Jesús los despidió.

COMENTARIO:

Una doble lección se desprende de esté párrafo del Santo Evangelio:

la.-Cómo hemos de buscar a Dios.

2a.-Que Dios no se deja vencer en generosidad

1º.-Nuestra búsqueda de Dios ha de ser semejante a la búsqueda que de Él hacían pueblos enteros cuando pasó por este mundo, pues lo buscaban con ansia y, una vez hallado, no le dejaban aunque hubiesen de padecer frío y calor, hambre y sed, soledad y desnudez.

En efecto: ¿cuál había sido el cuidado que para sí mismas tuvieron esas gentes cuando anduvieron tras de Jesús? No se preocuparon de sus negocios temporales sino que, embebidos en el supremo negocio de su salvación, siguieron a Jesús con gran fidelidad.

¡Cuán pocos son ahora los que tienen tal corazón! Los primeros siglos del cristianismo vieron rasgos heroicos, al grado de perder la misma vida entre tormentos por no abandonar a Cristo. Hoy la comodidad de nuestras casas, el confort afeminado de las ciudades, la vida sibarita de los placeres, no sólo impiden al alma volar hacia Cristo, sino que le embotan sus ansias de Dios y la sumen en una fatal somnolencia que la inutiliza para todo lo espiritual.

Hagamos como esas buenas gentes: saltemos sobre todo lo que pueda impedimos el acceso a Jesucristo, busquémosle con ansia y, una vez hallado, no le dejemos aunque por ello tengamos que padecer toda miseria temporal y hasta la misma muerte.

2o.-La espontánea y desinteresada actitud de las turbas halla eco en el corazón de Cristo: ¡Qué conmovedor es escuchar sus palabras!: "Me da compasión esta gente, pues hace tres días que me sigue y no tiene qué, comer. Si los despidiera en ayunas desfallecerán por el camino".

Notemos la previsión del Señor. Después de haber alimentado los espíritus con el pan de la divina palabra, va ahora a alimentar los cuerpos con el pan material. Sabe que el hombre es un compuesto de alma y cuerpo; sería un extremo vicioso descuidar el alma por cultivar el cuerpo, así como también desprenderse del cuidado del cuerpo por satisfacer una mal entendida piedad.

Cierto es que el alma tiene supremacía sobre el cuerpo y que, tratándose de la salvación y la gloria divina, es necesario anteponer lo espiritual a lo temporal; pero, aun siguiendo en nuestra vida esta orientación o subordinación de valores, es lícita una prudente diligencia por lo temporal, con tal que ocupe el segundo lugar, según la recomendación del Divino Maestro; "Buscad primero el Reino de Dios y su Justicia" el segundo lugar lo tendrán las cosas temporales: "y todo lo demás os será dado por añadidura". (Math. VI-33).

Así que el mismo Cristo se digna proveer en esta ocasión visiblemente, tal como su Providencia había provisto antes y no deja de proveernos invisiblemente hasta nuestros días; entonces con el portentoso milagro de la multiplicación de los panes, y ahora y siempre con la ordenación de las circunstancias que, agitadas por Nuestra diligencia, forjan nuestro pan de cada día.

¿Quién no se encanta si profundiza estas verdades?


Pasemos del arrobamiento a la práctica: busquemos a Dios hasta encontrarlo y, una vez hallado, no lo dejemos aunque tengamos que padecer el dolor, la miseria y la misma muerte, sabiendo por anticipado que, si depositamos nuestros cuidados en Su Providencia, Él no se dejará vencer en generosidad.


viernes, 2 de septiembre de 2016

Continuación del Santo Evangelio...(inicio)




Continuación del Santo Evangelio. . .


Párrafos selectos, comentados por el P. Manuel Robledo m.j. Edición Católica.


PRÓLOGO


Los presentes comentarios son las homilías que predicamos en la Parroquia de San José de los Obreros, de la Arquidiócesis de México, antes de que el Concilio Vaticano II ordenara la reforma litúrgica. Siguen, pues, los lineamientos del ciclo litúrgico hasta entonces vigentes.

Accediendo a los deseos de muchos de los fieles que las escucharon de viva voz y deseaban poseer la colección escrita, las publicamos ahora, aunque tarde, a fin de que no queden sepultadas las humildes palabras que con ávido fervor recogieron tantas almas para hacerlas germinar y producir obras de vida eterna. Nos anima en la publicación de estas homilías la convicción de que su lectura, que conserva el genuino sabor de lo antiguo, además de ser de general edificación, suscitará en los fieles saludables añoranzas de la primera formación religiosa tal y como la recibimos de Nuestros Padres en la Fe, y el recuerdo de tiempos idos traerá a la memoria la generosidad de la primera entrega, según aquello del Apóstol: “Acordaos de los días pasados en que, habiendo sido iluminados, soportasteis recio combate de padecimientos”. (Hebr. X – 32).

Al principiar la edición de estas homilías queremos rendir un público testimonio de gratitud al R.P. Pedro M. Galván M.J., quien desde nuestra infancia nos enseñó a amar la Sagrada Escritura y a consultar la tradición de los Santos Padres. Fue en esa temprana edad cuando, fungiendo como monaguillo en el servicio divino, escuchábamos extático su fluida y erudita predicación sobre los mismos textos que ahora presentamos, y al calor de su palabra concebimos particular predilección hacia el género homilético que fue el exclusivo de la era patrística y constituyó el alimento espiritual de las primeras generaciones del Cristianismo.

La Providencia divina ha señalado a este mismo Sacerdote para que revisara este trabajo como Censor designado por el Rvmo. P. Superior General.  Creemos que habrá encontrado en su lectura algunos conceptos de los que él mismo ha predicado treinta años antes: es el fruto precioso de la semilla que su Ministerio sembró en muchas almas y que en la nuestra ha dado el ciento por uno, no atribuible a muestra miseria sino a la misericordiosa elección que el Señor hizo de aquel niño que, cubierto con sotana roja como la sangre y sobrepelliz blanco como es la espuma, reclinábase en las marmóreas gradas del presbiterio para escuchar silenciosa pero ávidamente la predicación del siempre querido y respetado Padre Galván.

Haga Dios que la lectura de estos folletos sirva de elevación espiritual a muchas almas y también nosotros veamos algún día el fruto de la semilla divina que ahora sembramos.


ADVERTENCIAS:

Siglas. – Las abreviaturas o siglas de los Libros Sagrados son las usuales tanto en latín como en castellano. Generalmente usamos las abreviaturas latinas. – El número Romano designa el capítulo y arábigo el versículo.

Notas. – Proveemos cada comentario de notas explicativas tanto para esclarecer el sentido de los textos como para ampliar los comentarios en algunos puntos que creemos de interés general y que favorecerán la instrucción de los lectores.


Citas. – Algunas veces remitimos al lector a la Sagrada Escritura para confirmación de la nota o para constatar lugares paralelos. Ojalá que este ejercicio de localización de textos sirva a los lectores para acrecentar su familiaridad con las Sagradas Escrituras.


jueves, 25 de agosto de 2016

Cristianos Verdaderos y Falsos Cristianos(fin)



UNA APRECIACIÓN PRIVADA Y PERSONAL

Después de haber examinado las ideas y el proceder de Gonzalo Vega y de haberlas comparado con las convicciones y conducta de los primeros cristianos, que es el sentido de la fe de la Iglesia Universal, me atrevo a preguntar: ¿Qué decir de Gonzalo Vega y sus “cristianos”?.

Que no merecen el nombre de cristianos.

Es mi respuesta personal.

Esta afirmación mía podrá parecer contraria al sentir del Concilio Ecuménico Vaticano II, que en su Decreto sobre Ecumenismo enseña que, cuantos han sido bautizados en Cristo, “con todo derecho se honran con el nombre de cristianos”. (Unit. Red. III/a).

Explicaré mi mente: El Concilio se refiere a los protestantes y cismáticos de buena fe que, habiendo nacido en el protestantismo o en el cisma y educados en su ambiente, no son culpables del pecado de separación y han quedado ignorantes de la autenticidad de la Iglesia Católica, aunque ciertamente participan de la Gracia Santificante (8/b). A estos los abraza la Iglesia, aunque reconoce que no gozan de perfecta comunión con Ella.

Pero en el caso mío y de cuantos seguimos a Gonzalo Vega, no fue por nacimiento, sino por verdadera apostasía que gradualmente abrazamos a ciencia y conciencia cuando crecieron los ardides de nuestro líder.

En cuanto a Gonzalo Vega y cuantos se le adhirieron de manera personal, que son los iniciadores, sí son culpables del “pecado de separación” y, conforme su conocimiento, contrajeron responsabilidad ineludible ante Dios, por cuanto el mismo Concilio ha declarado: “No podrían salvarse quienes, sabiendo que la Iglesia Católica fue instituida por Jesucristo como necesaria desdeñaran entrar o no quisieran permanecer en ella”. (Lumen Gentium, 14/a).

 Advertencia es esta que debemos escuchar también nosotros, pues nos ha sido dada muy a tiempo, como que ha sido formulado desde hace siglos el precioso axioma de que “fuera de la Iglesia no hay salvación” o como resume San Cipriano (S. III) este dicho de los primitivos cristianos: “No puede tener a Dios por Padre, el que no tiene a la Iglesia por Madre”.

A todos nosotros, si no oímos la voz del Señor, nos amenaza pena de excomunión por el mismo hecho de la apostasía. Dicta el Derecho Canónico en su Canon 1364: “El apóstata de la Fe, el hereje o el cismático, in curren en excomunión latae sententiae” (esto es, automática).

Que no se ilusione Gonzalo Vega ni los promotores de esta apostasía masiva: al apartarse del verdadero cristianismo, claro y patente en la Iglesia Católica desde los primeros siglos, se han apartado del mismo Cristo: “El que no está conmigo está contra Mí, y el que no recoge conmigo, desparrama” (Luc. XI -23).

El sentir de los primitivos cristianos respecto a los heresiarcas, está reflejado en esta anécdota que nos narra San Ireneo en su tratado contra las herejías (3, 3, 4): Refiere que, hacia el año 140, el Obispo Policarpo se encontró frente a frente con Marción, y al ser preguntado por éste: “¿Me conoces?”, Policarpo respondió: “Sí; reconozco en ti al primogénito de Satanás”. San Policarpo fue discípulo directo de San Juan Evangelista y maestro de San Ireneo. El Santo Obispo y mártir explicó su frase a sus primeros cristianos: “El que torciere las sentencias del Señor en interés de sus propias concupiscencias, ese tal es primogénito de Satanás” (Carta, VII – 1).

DE RODILLAS ANTE MIS HERMANOS

He pedido perdón a Dios y a la Iglesia. Esta me ha absuelto en el Sacramento de la misericordia y me ha levantado la excomunión por mi apostasía. Pido perdón ahora a mis hermanos que, siguiendo mi mal ejemplo o seducidos por mis palabras, se entusiasmaron por dejar la Casa de Padre Celestial. Si he escrito estas cosas, duras en sí pero saludables para el alma, ha sido por el deseo de su salvación. Que retornen a la fe de la única Iglesia; la que, al nacer, nos recibió a todos en la pila bautismal.

¡Aún es tiempo! La mayoría de los que siguen a Gonzalo Vega son adultos sonsacados del catolicismo. No esperen la ancianidad, porque entonces sería casi imposible recapacitar: la contumacia en el mal conocido lleva al endurecimiento del corazón, y éste a la impenitencia.

Los invito a meditar estas palabras santas que me sirvieron poderosamente para mi conversión:
 “. . . a los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celeste, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y gustaron la hermosa palabra de Dios y las maravillas del poder propias de la edad venidera, y recayeron, es imposible renovarlos segunda vez convirtiéndolos a penitencia, cuando ellos, cuanto es de su parte, crucifican de nuevo al Hijo de Dios y le exponen a pública ignominia” (Hebr. IV – 6).

Sería imposible la conversión si nos obstinamos en la apostasía; pero posible para Dios si escuchamos su voz y cooperamos a su Gracia.

¡Volvamos a Cristo! Refugiémonos en el regazo de Nuestra Madre Santísima la Virgen María, Refugio de pecadores, y hagamos penitencia.
¡La Iglesia nos espera con los brazos abiertos!


A los pies de todos:

REINTEGRADO